Melilla Baloncesto 87 - 77 Autocid Burgos
Parece claro que el decano de la LEB no arroja la toalla y seguirá metiendo presión al líder Valladolid, que ayer no falló en Cáceres, tras imponerse a un difícil Ford Burgos por 87-77.
Al Melilla Baloncesto le costó entrar en el partido en el primer cuarto, como si todavía estuviese pensando en la derrota sufrida la jornada anterior en León. De este modo, el Ford Burgos mandó en el electrónico desde el comienzo del choque con un 0-4 de salida, manteniéndose por delante justo hasta los últimos segundos en el que Cuthbert Víctor lograba nivelar la contienda con una canasta de dos puntos (25-25).
El primer cuarto no fue demasiado bueno, con numerosas pérdidas de balón y, sobre todo, abundancia de faltas que impidieron que el choque tuviese algo más de ritmo. A destacar en los locales a la pareja Cuthbert-Southall, mientras que en los burgaleses al pívot Sinanovic, que hizo daño bajo los tableros, fundamentalmente, al inicio del duelo.
En el segundo cuarto, los de Paco Olmos salieron muy enchufados, dispuestos a abrir brecha en el marcador. Así, fueron paulatinamente aumentando las ventajas hasta alcanzar la máxima, que llegaría a ser de 12 (45-33, 48-36 y 51-39). Sin duda, en este periodo emergió la espectacular figura de Keith Waleskowski, autor él solito de 15 puntos, incluidos dos lanzamientos de 6,25. Además, estuvo bien secundado por Juanma Ruiz, Rafa Huertas y Óscar González, quienes anotaron cada uno de ellos un triple.
Los visitantes, de la mano de Diego García y Carles Marco, lograron que la renta no se ampliara aún más e incluso la redujeron al término de este segundo cuarto a siete puntos (51-44).
A la vuelta de los vestuarios, el duelo continuó por los mismos derroteros, con un Melilla Baloncesto muy superior que, una vez superado un intento de acercamiento de los burgaleses (51-48), puso la directa con un tremendo parcial de 17-4, lo que le valió para establecer la máxima diferencia del encuentro, 18 puntos (68-52). En este tercer periodo cogió la batuta del decano Juanma Ruiz, quien consiguió siete puntos. A la conclusión de los terceros diez minutos se llegó con el marcador de 70-56, tras una ligera reacción visitante comandada, nuevamente, por Sinanovic y Carles Marco.
En el definitivo cuarto, el Ford Burgos apretó los dientes en defensa, apelando a la heroica para darle la vuelta a la contienda. Los de Casadevall se situaron a tres puntos (72-69), a seis minutos del final. Hasta ahí le permitieron acercarse los de Paco Olmos, porque volvieron a ponerse las pilas con Waleskowski y, un desaparecido hasta ese momento, Fergerson ‘tirando del carro’, disipando cualquier tipo de dudas y llevando a los melillenses a un nuevo triunfo, a pesar de la resistencia burgalesa liderada por Lo Grippo. Al final, 87-77.




















